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Cómo vestirse en verano para soportar el contraste térmico del aire acondicionado

El contraste térmico entre el caluroso exterior y el aire acondicionado en oficinas, tiendas o lugares cerrados es una de las incomodidades más comunes del verano. Este fenómeno, tan familiar para quienes trabajan en entornos refrigerados, puede generar incomodidad física, como sudoración excesiva, piel deshidratada y una sensación de frío constante al ingresar a un lugar con aire acondicionado. Afortunadamente, existe una serie de trucos y estrategias de vestimenta que no solo nos permiten estar cómodos durante todo el día, sino también lucir bien mientras enfrentamos las fluctuaciones de temperatura entre el calor abrasador del verano y el frío extremo de los interiores.

La clave está en adaptar nuestra ropa al clima cambiante, utilizando materiales transpirables, prendas ligeras y capas que nos permitan ajustarnos rápidamente a las variaciones térmicas sin perder el estilo. A continuación, te mostramos algunas recomendaciones para sobrevivir al contraste térmico con elegancia y comodidad.

La prenda ideal para el trabajo

La chaqueta ha sido siempre una de las piezas más flexibles dentro del guardarropa corporativo, y se transforma en un componente crucial cuando hay que ajustarse al frescor del aire acondicionado en la oficina. Una alternativa notable es la americana de corte amplio, que armoniza con casi cualquier atuendo, ya sea formal o informal. Este tipo de chaqueta, además de ser fundamental en los entornos de trabajo, es lo bastante liviana para usarla durante la jornada, pero lo bastante eficiente para mantenerte cálido cuando el aire acondicionado enfría repentinamente.

Otra alternativa práctica es la rebeca de punto. Su formato flexible permite que se pueda colocar sobre los hombros o sobre las piernas en el puesto de trabajo. Optar por un diseño holgado o ligeramente largo puede asegurarte de que cubra cualquier prenda sin problemas y te aporte calor sin recurrir a pesadas capas.

La mezcla de sandalias con calcetines: estilo y practicidad

En cuanto a las extremidades, el cambio brusco de calor a frío por el aire acondicionado puede impactar la circulación sanguínea, causando hormigueo e incomodidad en los pies. Una moda en ascenso, que está incursionando en el ámbito empresarial, es la utilización de sandalias con calcetines. Aunque anteriormente esta mezcla pudo haber sido vista como audaz, actualmente marcas como Nike y diseñadores destacados han integrado esta opción en la estética moderna, transformándola en un estilo más habitual.

El empleo de medias compresivas terapéuticas, aparte de optimizar la circulación, reduce la hinchazón en pies y piernas y contribuye a regular la temperatura del cuerpo. Las versiones contemporáneas y sofisticadas de estas medias, combinadas con sandalias, no solo ofrecen confort, sino que también añaden un elemento distintivo al atuendo.

Los pañuelos como accesorio versátil

Una de las modas más novedosas de esta temporada veraniega ha sido el empleo de pañuelos, no solo como complemento para la cabeza, sino también como cinturones o fajines atados alrededor de la cintura. Estos pañuelos no solo ofrecen una solución estética, sino que también tienen un uso funcional, ya que al ser amplios pueden colocarse fácilmente sobre los hombros para resguardarse del frío cuando el aire acondicionado se vuelve más fuerte.

Este complemento multifacético y práctico es perfecto para ajustarse a rápidas variaciones de temperatura mientras se mantiene elegante. También, su habilidad para mejorar un atuendo y añadir un toque de color lo transforma en un elemento esencial para cualquier guardarropa de verano.

Vestimenta en capas: la base que no se ve


Una de las medidas más efectivas para ajustarse a las variaciones térmicas del verano es el uso de vestimenta en capas. Esta estrategia ofrece no solo adaptabilidad, sino que también permite controlar la temperatura del cuerpo durante toda la jornada. Las camisetas interiores fabricadas con materiales tecnológicos y livianos, como las de Uniqlo, son perfectas para conservar la piel fresca y seca mientras se maneja la humedad, previniendo cambios bruscos de temperatura al entrar en lugares con aire acondicionado.


Las prendas elásticas, como los shorts que se pueden usar debajo de vestidos o faldas, también son una excelente opción para evitar roces incómodos y proporcionar una capa extra de abrigo cuando sea necesario, sin sobrecalentar el cuerpo. Estas piezas de ropa interior, generalmente sin costuras y hechas con materiales transpirables, se han convertido en una opción popular para quienes buscan comodidad en climas extremos.

Tejidos naturales: lino y algodón como aliados del verano

El material con el que están confeccionadas las prendas juega un papel crucial en la capacidad de la piel para soportar las altas temperaturas y el frío de los ambientes con aire acondicionado. El lino y el algodón son dos fibras naturales altamente recomendadas para el verano, ya que son transpirables y permiten que el aire circule, manteniendo la piel fresca. Estos tejidos, por su estructura porosa, absorben la humedad de manera eficaz y evitan el sudor excesivo, algo fundamental cuando se está expuesto a cambios de temperatura.

El lino, en particular, ha sido un material clave en las colecciones de marcas de ropa de verano como Massimo Dutti, COS y Sézane, que han sabido adaptar este material clásico en prendas modernas y elegantes. Una blusa de lino combinada con una chaqueta ligera es una opción ideal para mantenerte fresco fuera de la oficina y abrigado dentro de ella.

La vuelta de la mascarilla para mitigar los efectos del aire acondicionado

Aunque las mascarillas ganaron popularidad por motivos de salud en la pandemia de COVID-19, en la actualidad se han establecido como un complemento útil para mitigar los efectos perjudiciales del aire acondicionado sobre la piel y el sistema respiratorio. El aire acondicionado genera un entorno artificialmente seco, lo que puede ocasionar deshidratación cutánea, causando sensación de tirantez, hinchazón y enrojecimiento. Al humedecer el aire y resguardar las vías respiratorias, las mascarillas contribuyen a reducir el impacto del frío y a conservar la hidratación.

También, según indica la Dra. Rita Sêco, el uso continuo del aire acondicionado puede modificar la microbiota cutánea, provocando incomodidad o brotes de acné. Las mascarillas, en este contexto, sirven como una barrera protectora para ayudar a mantener la piel húmeda y en equilibrio.

Adaptar tu look a las temperaturas cambiantes

Lidiar con el calor intenso del verano y el aire acondicionado durante el día puede parecer un desafío, pero con las tácticas correctas de vestimenta y cuidado personal, es factible estar cómodo y con estilo todo el día. Desde seleccionar prendas multifuncionales como chaquetas y bufandas hasta optar por tejidos naturales y el uso de capas, cada aspecto puede ser crucial para manejar el calor sin perder el estilo. ¡Con estos consejos, afrontar las variaciones térmicas será mucho más sencillo y con un toque de elegancia!

Por Alice Escalante Quesada